En los márgenes del Sustainable Cooling Forum, realizado en Viena, Austria, Chile participó en la primera reunión del Comité Directivo del proyecto SPODS 2, una iniciativa internacional orientada a apoyar a los países en la eliminación de sustancias que dañan la capa de ozono y en la transición hacia tecnologías de refrigeración más limpias y eficientes.
El Forum, organizado por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), reunió a representantes de distintos países y personas clave para abordar uno de los principales desafíos globales: el crecimiento de la demanda por enfriamiento y su impacto en el cambio climático.
La reunión, organizada por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), reunió a representantes de 5 países de la región de América Latina, ONUDI y de la Unión Europea, para abordar el avance del proyecto regional y definir directrices comunes y diferenciadas según las necesidades de cada país participante.
El proyecto SPODS 2 —financiado por la Unión Europea e implementado por ONUDI— integra a países de América Latina, Argentina, Chile, Ecuador, Perú y Uruguay, con el objetivo de avanzar en soluciones de enfriamiento sostenible y medidas de mitigación para la implementación de la Enmienda de Kigali del Protocolo de Montreal, que busca reducir progresivamente el uso de hidrofluorocarbonos (HFC), potentes gases de efecto invernadero.
En representación de Chile participaron Claudia Paratori, coordinadora de la Unidad Ozono del Ministerio del Medio Ambiente, y Kevin Basoa, jefe (s) del Departamento de Mitigación y Transparencia Climática, quienes formaron parte de las discusiones técnicas y estratégicas del comité.
Durante la reunión, se revisaron los avances del proyecto y se definió una hoja de ruta para el período 2026–2027, con foco en el fortalecimiento de capacidades, la transferencia tecnológica y el desarrollo de proyectos piloto orientados a mejorar la eficiencia y sostenibilidad de las cadenas de frío.
Al respecto, Kevin Basoa señaló: “La consideración de Chile en la segunda fase del proyecto SPODS es de suma relevancia para continuar con la implementación del Protocolo de Montreal y su Enmienda de Kigali, relevando el rol de la Unidad de Ozono del Ministerio del Medio Ambiente. Además, estas iniciativas sirven como puntapié inicial para medidas de eficiencia energética y mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero con un alto potencial de escalabilidad. Finalmente, la articulación de este proyecto buscará potenciar y consolidar el cuidado de la capa de ozono dentro de la gestión climática de Chile. ”
La instancia también permitió abordar barreras de mercado y reforzar la coordinación entre los países participantes, destacando la importancia de avanzar hacia soluciones integrales que consideren aspectos tecnológicos, regulatorios y de financiamiento.
El proyecto SPODS 2 representa un ejemplo concreto de cómo la cooperación internacional permite acelerar la acción climática, conectando la protección de la capa de ozono con los compromisos globales de mitigación del cambio climático.
La participación de Chile en este tipo de instancias se enmarca en el trabajo que impulsa la Unidad Ozono, orientado a cumplir con el Protocolo de Montreal y su Enmienda de Kigali, promoviendo una transición hacia tecnologías más sostenibles, eficientes y con menor impacto ambiental en el sector de refrigeración y climatización.
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