Unidad Ozono proyecta un 2026 con foco en capacitación, buenas prácticas y gestión responsable de refrigerantes

La Unidad Ozono del Ministerio del Medio Ambiente inicia el año 2026 con una agenda de proyectos orientados a fortalecer las capacidades técnicas del sector de refrigeración y climatización, promover buenas prácticas y continuar cumpliendo los compromisos internacionales asumidos por Chile en el marco del Protocolo de Montreal y la Enmienda de Kigali.

Las iniciativas de la Unidad Ozono para este año contemplan acciones en creación de capacidades, proyectos piloto, equidad de género y gestión ambientalmente responsable de sustancias que agotan la capa de ozono (SAO), sustancias que reemplazan a las SAO y, que a su vez, contribuyen al cambio climático. “Este será un año para consolidar el trabajo que hemos venido desarrollando junto al sector público, productivo, educacional y técnico, a través de diversos proyectos. De esta forma, proyectamos un año marcado por las sinergias entre el trabajo colaborativo y la acción concreta”, señala Claudia Paratori, coordinadora de la Unidad Ozono.

Formación y fortalecimiento de capacidades

El año comenzó con la nueva versión del tradicional curso Train-the-Trainers, con el objetivo de actualizar conocimientos y fortalecer la enseñanza de refrigeración y climatización, en línea con las nuevas exigencias técnicas y normativas del sector. La instancia, realizada entre el 5 y 9 de enero en INACAP Sede Santiago Sur, reunió a docentes de centros educacionales que imparten la especialidad en todo el país.

En la misma línea, durante 2026 se fortalecerán las capacidades de los establecimientos educacionales que imparten la especialidad de refrigeración y climatización, apoyando la implementación de las bases curriculares de la formación diferenciada técnico profesional actualizadas por el Ministerio de Educación, para abordar los requerimientos y desafíos tecnológicos y laborales que enfrentan las personas que se desempeñan en el sector

“Actualizar las bases curriculares permite que los y las docentes fortalezcan la enseñanza de las buenas prácticas, eficiencia energética y un manejo responsable de los refrigerantes, preparando a las nuevas generaciones para enfrentar los desafíos actuales de la industria y del cambio climático”, señala Byron Gómez, docente de refrigeración y climatización, y consultor a cargo del apoyo a la actualización curricular de la especialidad.

Gómez también es uno de los docentes de los cursos de Buenas Prácticas en Refrigeración y Climatización (BPR), que continuarán desarrollándose durante este año. Estas capacitaciones, realizadas por la Unidad Ozono junto a expertos del sector desde hace más de 22 años, van dirigidas a personas técnicas que se desempeñan en el ámbito laboral.

Por otro lado, se comenzará la elaboración de normas de regulaciones para el uso eficientes de sustancias que reemplazan a las SAO, en línea con la implementación de la Enmienda de Kigali y la Contribución Nacionalmente Determinada de Chile.

El desafío de la participación femenina

En el caso de las mujeres técnicas, la Unidad Ozono continuará apoyando financieramente los procesos de evaluación y certificación de competencias laborales, mediante la colaboración con los centros de evaluación y certificación de competencias laborales acreditados por ChileValora, vinculados al sector refrigeración y climatización.

“Promover la participación de mujeres en el sector es un avance en equidad que también fortalece las capacidades técnicas y humanas de la industria completa. Todos los proyectos que desarrollamos incluyen enfoque de género”, destaca Lorena Alarcón, profesional de la Unidad Ozono y encargada de género.

En este mismo contexto, se acaba de lanzar el Concurso Mujeres en Refrigeración y Climatización 2026, iniciativa que por tercer año consecutivo busca visibilizar, reconocer y promover la participación femenina en un sector históricamente masculinizado.

Proyectos de asistencia técnica y de conversión

En el ámbito del aire acondicionado móvil, se desarrollará un estudio para identificar los establecimientos que imparten esta materia, con el objetivo de fortalecer sus capacidades en la aplicación de buenas prácticas en el uso de refrigerantes en sistemas de climatización vehicular.

Asimismo, durante 2026 se realizarán los llamados públicos para la implementación de proyectos piloto orientados a la reducción de fugas de refrigerantes, la eliminación del uso de sustancias que agotan la capa de ozono y/o que contribuyen al cambio climático y la mejora de la eficiencia energética. Entre ellos, destacan los proyectos Cero Fugas y Bombas de Calor con CO₂, iniciativas que buscan demostrar soluciones técnicas sostenibles en condiciones reales de operación.

En paralelo, la Unidad Ozono continuará apoyando los Acuerdo de Producción Limpia (APL) de Gestión de Refrigerantes / Cero Fugas, APL V Sector Industria de Alimentos Procesados y el APL II Industria Láctea, fortaleciendo el trabajo colaborativo con el sector productivo.

Finalmente, una de las actividades más relevantes de este año será la elaboración del Inventario Nacional de Bancos de Sustancias Controladas por el Protocolo de Montreal, que se desarrollará mediante recolección de datos en terreno y aplicación de encuestas. Este proceso permitirá identificar sustancias —principalmente refrigerantes— que se encuentran almacenadas y en desuso, como residuos o incluso confiscadas. “La información recopilada será la base para la elaboración de una propuesta de plan nacional de gestión de estas sustancias, con el objetivo de evitar su liberación a la atmósfera y avanzar hacia su gestión ambientalmente racional”, explica Claudia Paratori.

Con estas iniciativas, la Unidad Ozono continúa el trabajo que ha liderado durante años por la protección de la capa de ozono y la mitigación del cambio climático, junto al sector de refrigeración y climatización del país. Cada uno de estos avances serán informados a través del sitio web ozono.mma.gob.cl.

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