La iniciativa tiene por objetivo evaluar, implementar y demostrar medidas concretas para la reducción de fugas en instalaciones de refrigeración, promoviendo buenas prácticas en la operación y mantenimiento, así como el uso de tecnologías de detección y monitoreo.
En el marco del cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos por Chile en virtud del Protocolo de Montreal relativo a las Sustancias que Agotan la Capa de Ozono (SAO) y su Enmienda de Kigali, la Unidad Ozono del Ministerio del Medio Ambiente, está iniciando la implementación del Programa Cero Fugas.
Ejecutado por la Unidad Ozono, con apoyo administrativo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y financiamiento del Fondo Multilateral para la Implementación del Protocolo de Montreal, este programa tiene por finalidad evaluar, implementar y demostrar medidas concretas para hacer más eficiente el uso de refrigerantes, reduciendo las fugas en los sistemas, fortaleciendo las capacidades, y mejorando la eficiencia energética, bajo condiciones reales de operación y en proceso de mejora continua, que quede establecido en la instalación y su personal.
El Programa Cero Fugas se dirige principalmente a usuarios finales con alto consumo de refrigerantes, quienes tienen una influencia significativa en las emisiones de estas sustancias, debido a su responsabilidad en la operación y mantención de los sistemas de frío. El objetivo será brindar asistencia técnica para que las empresas puedan mejorar su monitoreo y gestión de refrigerantes, fortalecer el control y revisión de fugas, incorporar la medición del consumo energético, y tomar decisiones informadas respecto de la compra, instalación, mantenimiento y disposición de equipos de refrigeración.
“De esta forma, buscamos acompañar a los usuarios de refrigerantes en el diagnóstico de sus sistemas de frío y en la implementación de mejoras concretas, promoviendo buenas prácticas de operación y mantenimiento, y el uso eficiente de los refrigerantes bajo condiciones reales de operación”, explica Isaac Sáez, profesional de la Unidad Ozono y responsable técnico del programa
Proyectos piloto y mejora continua
El programa contempla la implementación proyectos piloto demostrativos, los cuales serán seleccionados mediante un llamado público, que representarán distintos subsectores con alto consumo de refrigerantes.
Las acciones co-financiadas en el marco de estos pilotos podrán incluir equipos de monitoreo y detección de fugas, instrumentación para el seguimiento del desempeño energético, capacitación del personal de operación y mantenimiento, mejoras operacionales y pequeñas inversiones asociadas a reparación de fugas, aislamiento y optimización del funcionamiento de los sistemas.
El enfoque del Programa es de mejora continua, lo que implica evaluar el estado inicial de los sistemas, implementar medidas correctivas, monitorear resultados y ajustar las acciones en función de los aprendizajes obtenidos.
“Cada proyecto piloto permitirá generar información técnica y económica relevante sobre los beneficios ambientales y energéticos de reducir las fugas de refrigerantes, información necesaria para replicar estas medidas en otros usuarios del sector”, señala Isaac Sáez.
El programa también considera la realización de cursos de capacitación dirigidos a usuarios finales, el desarrollo y publicación de una guía de control de fugas y mejora de la eficiencia operacional, y la difusión de estudios de caso derivados de los proyectos piloto, con el apoyo de la Cámara Chilena de Refrigeración y Climatización (CChRyC).
“Chile es reconocido como un país que ha sabido cumplir sus compromisos ambientales con una mirada integral. Este programa refuerza ese trabajo y abre el camino hacia prácticas más sostenibles en el uso de refrigerantes”, destaca Claudia Paratori, coordinadora de la Unidad Ozono.
Las bases del llamado público serán publicadas en las próximas semanas a través del sitio web de PNUD y la Unidad Ozono.




