Unidad Ozono realiza diagnóstico nacional de centros educacionales que imparten la especialidad de Refrigeración y Climatización

El estudio de caracterización de centros educacionales que imparten la especialidad de Refrigeración y Climatización (RAC), tiene como objetivo identificar brechas de equipamiento y apoyar la implementación de las nuevas Bases Curriculares de esta especialidad, mediante propuestas de fortalecimiento y adquisición de equipamiento didáctico pertinente.

Con el objetivo de fortalecer la formación técnico-profesional en Refrigeración y Climatización (RAC) en Chile, la Unidad Ozono del Ministerio del Medio Ambiente, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) como agencia implementadora, realizó un recorrido por centros educacionales que imparten esta especialidad. Las visitas incluyeron Liceos Técnico Profesionales—directamente vinculados a la implementación de las nuevas Bases Curriculares—y, de manera complementaria, Centros de Formación Técnica, Institutos Profesionales y Universidades, que imparten la especialidad. Estos establecimientos formaron parte del estudio de caracterización de talleres y laboratorios RAC desarrollado en el marco del Plan de Implementación de la Enmienda de Kigali (KIP-I), financiado por el Fondo Multilateral del Protocolo de Montreal, y que busca reducir paulatinamente el consumo o importación de hidrofluorocarbonos (HFC).

La iniciativa busca consolidar un diagnóstico nacional respecto a la infraestructura, el equipamiento y las capacidades formativas de los centros que imparten la carrera RAC, identificando brechas frente a los requerimientos de las nuevas Bases Curriculares del Ministerio de Educación para esta especialidad. Este trabajo permitirá orientar futuras inversiones, fortalecer las competencias docentes y apoyar la formación técnica de estudiantes, alineada con las demandas del sector y con la transición hacia refrigerantes de bajo potencial de calentamiento atmosférico (PCA).

Levantamiento en terreno a escala nacional

Durante los meses de noviembre y diciembre, el profesional de la Unidad Ozono, Isaac Sáez, junto al consultor Nilton Martínez, realizaron visitas a los centros de las regiones de Coquimbo, Ñuble, Maule, O’Higgins, Valparaíso, La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y Metropolitana.

El trabajo en terreno incluyó la aplicación de encuestas, entrevistas con equipos directivos y docentes, así como la observación de talleres y laboratorios, con el fin de identificar las condiciones de infraestructura, equipamiento y capacidades formativas de los establecimientos.

Entre los principales hallazgos del recorrido, “se identificaron brechas en equipamiento crítico, como estaciones de recuperación, herramientas, instrumentos de medición, material didáctico, normativas,  e identificadores de refrigerantes. Se observó una limitada capacidad de adquirir módulos didácticos para refrigerantes de bajo PCA, como R-600a, R-290 o CO₂, variabilidad en la infraestructura de talleres, con algunos laboratorios bien habilitados y otros con recursos insuficientes”, explica Nilton Martínez. El experto también destaca el interés de docentes y directivos por actualizarse en tecnologías emergentes y mejorar las capacidades formativas.

Desafíos y próximos pasos

Por su parte, Isaac Sáez menciona que a raíz de las visitas queda en evidencia uno de los grandes desafíos del área, que sigue siendo “la incorporación de mujeres a la especialidad, debido a barreras culturales o falta de espacios de práctica”.

Las encuestas aplicadas a los centros educacionales permitieron complementar el diagnóstico, recopilando información estructurada sobre equipamiento, seguridad, recuperación de refrigerantes, gestión de residuos, protocolos de trabajo y necesidades formativas.

“La incorporación progresiva de refrigerantes ecológicos y tecnologías de bajo impacto climático requiere que los futuros técnicos egresen con competencias adecuadas, tanto en seguridad como en eficiencia energética. El avance del país hacia las metas del Protocolo de Montreal y la Enmienda de Kigali depende, en buena medida, del fortalecimiento del sector formativo”, sostiene Claudia Paratori, coordinadora de la Unidad Ozono, y agrega: “Chile está viviendo un cambio tecnológico en refrigeración y climatización. Estas visitas permiten conocer la realidad de los talleres, escuchar a los docentes y entender dónde debemos poner los esfuerzos para que la formación técnica esté preparada para los desafíos de la transición hacia refrigerantes de bajo potencial de calentamiento global”.

La información del estudio será utilizada para complementar las nuevas Bases Curriculares, permitiendo definir equipamientos, módulos didácticos y acciones de fortalecimiento a nivel nacional. De esta forma, en una siguiente etapa la Unidad Ozono entregará recomendaciones para la incorporación de refrigerantes naturales, nuevas tecnologías y orientaciones para apoyar la actualización de Programas de Estudios en coordinación con MINEDUC.

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