Ministerio de Educación y Ministerio del Medio Ambiente avanzan en la actualización de las bases curriculares de la especialidad técnico-profesional de Refrigeración y Climatización

Con el objetivo de fortalecer la formación técnico-profesional en línea con los desafíos ambientales actuales, el Ministerio de Educación y el Ministerio del Medio Ambiente —a través de la Unidad Ozono— avanzan en la colaboración para apoyar la actualización curricular de la especialidad de Refrigeración y Climatización.

Actualmente, las bases curriculares de esta especialidad datan de 2015. En este período, el sector ha experimentado importantes transformaciones tecnológicas, incluyendo la introducción de refrigerantes con menor o nulo potencial de agotamiento de la capa de ozono y menor o nula contribución al cambio climático, muchos de los cuales presentan nuevas características de seguridad que requieren formación especializada.

En este contexto, la iniciativa busca incorporar en las bases contenidos vinculados a refrigerantes de bajo impacto ambiental, eficiencia energética, seguridad en el manejo de refrigerantes y sostenibilidad, en coherencia con los compromisos asumidos por Chile en el marco del Protocolo de Montreal y su Enmienda de Kigali.

El proceso de actualización incorpora de manera transversal un enfoque de sostenibilidad y considera criterios orientados a la inclusión y la equidad de género en los aprendizajes y contenidos propuestos, en respuesta a los desafíos actuales del sector. 

En el marco de esta colaboración, la Unidad Ozono apoyará técnicamente mediante talleres de discusión con docentes, elaboración de recomendaciones técnicas, consultorías para el desarrollo de contenidos especializados y formación de formadores. Asimismo, se trabajará en la identificación de requerimientos de equipamiento para los establecimientos educacionales, con el fin de que los estudiantes puedan formarse con tecnologías acordes a los estándares actuales del sector.

Estas acciones se desarrollan bajo el Plan de Implementación de Kigali (KIP-I), ejecutado junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y financiado por el Fondo Multilateral del Protocolo de Montreal.

Con esta alianza, ambas instituciones refuerzan su compromiso con una formación técnico-profesional moderna, sostenible y alineada con los desafíos ambientales globales, preparando a las futuras personas técnicas para una transición responsable hacia refrigerantes de bajo potencial de calentamiento global.

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